Actualidad jurídica

Los MASC: la negociación obligatoria antes de ir a juicio

Desde la Ley Orgánica 1/2025, la mayoría de demandas civiles exigen acreditar antes un intento real de acuerdo: los MASC. Qué son, cuándo se exigen y cómo convertir el requisito en una ventaja para su caso.

Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2025, de medidas en materia de eficiencia del Servicio Público de Justicia, la mayoría de los pleitos civiles y mercantiles ya no pueden empezar directamente en el juzgado: antes hay que acreditar que se ha intentado resolver el conflicto por un medio adecuado de solución de controversias — los llamados MASC. En este artículo explicamos qué son, cuándo se exigen y por qué conviene tomárselos muy en serio.

¿Qué es un MASC?

Un MASC es cualquier actividad negociadora seria y documentada que las partes desarrollan antes de acudir al juzgado para intentar resolver su conflicto. La ley admite varias modalidades:

  • Negociación directa entre las partes o a través de sus abogados.
  • Mediación, con un mediador neutral.
  • Conciliación privada o ante notario, registrador o letrado de la Administración de Justicia.
  • Oferta vinculante confidencial, que la otra parte puede aceptar o rechazar.
  • La opinión neutral de un experto independiente.

¿Cuándo es obligatorio?

Con carácter general, en los procedimientos civiles y mercantiles: reclamaciones de cantidad, conflictos de arrendamientos, incumplimientos de contrato, responsabilidad civil… Es el llamado requisito de procedibilidad: si la demanda no acredita el intento previo de acuerdo, puede ser inadmitida y el procedimiento ni siquiera arranca.

Hay excepciones — entre ellas, buena parte de los procedimientos en defensa de los derechos de los consumidores, como muchas de las reclamaciones frente a entidades financieras — pero la regla general es clara: antes de demandar, hay que intentar el acuerdo.

No es un trámite: tiene requisitos estrictos

El error más frecuente es tratar el MASC como un formalismo. No lo es. Para que cumpla su función debe quedar documentado correctamente: identificación clara de las partes y del objeto del conflicto, constancia fehaciente de la recepción por la otra parte, plazos de espera legales antes de poder demandar y confidencialidad del proceso negociador.

Un requerimiento mal planteado puede suponer meses perdidos: la demanda se inadmite, y hay que empezar de nuevo. Y al revés: un MASC bien diseñado interrumpe la prescripción, ordena el conflicto y, en muchos casos, lo resuelve sin pisar el juzgado — con el ahorro de tiempo y costes que eso supone.

Una oportunidad, no un obstáculo

En DLM Málaga Legal diseñamos el MASC adecuado a cada asunto: requerimientos que negocian de verdad, con la documentación preparada para que, si el acuerdo no llega, la demanda quede lista y el requisito de procedibilidad perfectamente acreditado. Muchas reclamaciones de deuda y conflictos de arrendamientos se cierran en esta fase, sin juicio.

Si tiene un conflicto y no sabe si le afecta este requisito, cuéntenos su caso: le diremos con claridad qué camino conviene y cómo recorrerlo.

Primera consulta

¿Le afecta lo que acaba de leer?

Cuéntanos tu caso y te diremos con claridad qué opciones tienes.

Contacta con nosotros